LAS EDIFICACIONES Y LOS ELEMENTOS

ALREDEDOR DEL CASERÍO


En lo que se refiere a la rehabilitación del caserío, la construcción de un nuevo caserío, o de sus edificaciones auxiliares (establos, almacenes, garaje...), el reto está en combinar el aspecto tradicional con las comodidades modernas.

La rehabilitación del caserío a veces se aprovecha para su ampliación, en cuyo caso deben mantenerse las características básicas, como la simetría de la fachada principal. En cuanto al tejado, se mantendrá la estructura de madera, pudiendo instalarse un aislante térmico sobre la lata. Podrá también alargarse ligeramente el alero, manteniendo los extremos de los cabios sin labrar. Es correcto utilizar las nuevas tejas que se cosen al rastrelado, siempre que sean cerámicas. Las paredes exteriores se acabarán según la tradición de la comarca. Si se abren nuevas ventanas, que sean del tamaño de las originales, sobre todo si aparecen al lado de éstas, manteniendo la simetría de la fachada. No deben colocarse persianas; en su lugar, se mantendrán las ventanillas interiores, o se colocarán contraventanas. La distribución interior debe respetar la tradicional amplitud de huecos y corredores en el caserío. Los edificios con estructura de madera admiten mal las bajantes, por lo que se recomienda colocar los baños y cocinas junto a la fachada, de modo que discurran sobre la cara interior del muro.

Al construir un caserío nuevo, o nuevas edificaciones auxiliares, se mantendrán las características principales de la arquitectura rural: volumen limpio (sin tejadillos ni galerías), tamaño generoso (mejor 3 plantas en total), y acceso sobre rasante en terrenos sobre pendiente (sin terraplenes ni escolleras). Los edificios auxiliares guardarán una distancia suficiente respecto al caserío, y sus volúmenes y tejados reflejarán la jerarquía del conjunto de las edificaciones, dominado por el caserío. Los anexos no son aceptables para su uso como establo, y perjudican la personalidad del caserío, porque rompen su volumen limpio, su simetría y solidez. El entorno del caserío debe reflejar su personalidad y dignidad. Si se desea evitar la formación de barro, se recomienda combinar diferentes materiales: hormigón fino o asfalto para accesos rodados, adoquín o canto rodado en el zaguán y las zonas donde no accedan vehículos, etc. Estas obras son la ocasión ideal para habilitar un lugar donde recoger los desperdicios. También debe buscarse un hueco para las plantas ornamentales y los árboles aislados, los emparrados, arbustos de flor, y tiestos en zaguanes, ventanas y balcones. Se pondrá especial cuidado en no dañar los árboles existentes al realizar obras alrededor del caserío.
Ayudas.