En lo que se refiere a la rehabilitación del caserío,
la construcción de un nuevo caserío, o de sus edificaciones
auxiliares (establos, almacenes, garaje...), el reto está
en combinar el aspecto tradicional con las comodidades modernas.

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La rehabilitación del caserío a veces
se aprovecha para su ampliación, en cuyo caso deben mantenerse
las características básicas, como la simetría
de la fachada principal. En cuanto al
tejado, se mantendrá la estructura de madera, pudiendo
instalarse un aislante térmico sobre la lata. Podrá
también alargarse ligeramente el alero, manteniendo los extremos
de los cabios sin labrar. Es correcto utilizar las nuevas tejas que
se cosen al rastrelado, siempre que sean cerámicas. Las paredes
exteriores se acabarán según la tradición
de la comarca. Si se abren nuevas ventanas,
que sean del tamaño de las originales, sobre todo si aparecen
al lado de éstas, manteniendo la simetría de la fachada.
No deben colocarse persianas; en su lugar, se mantendrán las
ventanillas interiores, o se colocarán contraventanas. La distribución
interior debe respetar la tradicional amplitud de huecos y
corredores en el caserío. Los edificios con estructura de madera
admiten mal las bajantes, por lo
que se recomienda colocar los baños y cocinas junto a la fachada,
de modo que discurran sobre la cara interior del muro. |