El PIGRUG ha dedicado una especial atención a los factores sociales asociados a su desarrollo y aprobación, estableciendo dos principios rectores en todas sus actuaciones: participación y transparencia informativa; principios que se han aplicado y desarrollado en cuatro áreas:
La elaboración y aprobación del Plan ha contado con la participación de todos los organismos y entidades vinculados a la problemática de los residuos: Gobierno Vasco, JJGG de Gipuzkoa, Diputación Foral de Gipuzkoa, mancomunidades de residuos y aguas y Consorcio de Aguas, además de distintos representantes técnicos e institucionales. Todos ellos se integraron en una Comisión de Seguimiento, que ha participado y validado cada una de las fases del Plan, desde la elaboración del documento de Avance, hasta su aprobación definitiva.
El Plan de Residuos ha sido aprobado por la Comisión de Seguimiento del Plan (CS), las Mancomunidades de Residuos, la Diputación Foral de Gipuzkoa y Partidos políticos: PNV-EAJ, EA, PSE-EE y PP.
La metodología seleccionada para dar cauce a la participación social ha sido el Taller de Debate EASW (European Awareness Scenario Workshop), desarrollada por la DG XIII de la Comisión Europea y avalada por proyectos de ecología urbana realizados en más de 50 ciudades europeas. El Taller reunió a más de 60 representantes de todos los estamentos de la sociedad civil guipuzcoana, desde asociaciones vecinales hasta grupos ecologistas, agentes sociales y económicos, representantes del movimiento asociativo, expertos universitarios, etc., que a lo largo de dos jornadas debatieron acerca del futuro de los residuos en Gipuzkoa. Las 22 propuestas más votadas han sido incorporadas al texto definitivo del Plan y se resumen en los siguientes puntos:
La política informativa del Plan ha estado presidida por un espíritu de transparencia y máxima difusión de los contenidos del PIGRUG. Entre los instrumentos empleados para dar cuerpo a esta finalidad, cabe destacar los siguientes:
Además de los citados, merece una mención singular el preceptivo proceso de exposición pública realizado tras la aprobación inicial del Plan, en el cual los ciudadanos y entidades tuvieron la oportunidad de formular alegaciones y presentar sugerencias durante un período de dos meses, algunas de las cuales han sido incorporadas al Plan.
En el marco de los proyectos que se vienen desarrollando en el ámbito de la Eurociudad Vasca Bayonne-San Sebastián, se puso de manifiesto que el horizonte del año 2006 resultaba decisivo para ambas comunidades a la hora de diseñar sus respectivas estrategias de futuro para la gestión de los residuos. Partiendo de esta realidad, se acordó la realización de un estudio en orden a determinar la viabilidad de una gestión integrada de los residuos urbanos de carácter transfronterizo.
El Plan Transfronterizo de Gestión de Residuos refleja la plena compatibilidad de los distintos escenarios estudiados y las alternativas contempladas en el Plan de Gipuzkoa, poniendo de manifiesto importantes ventajas técnicas, económicas y ambientales. La materialización definitiva de este proyecto dependerá, en el futuro, de factores políticos, organizativos y de oportunidad.
El espíritu de participación en el Plan continúa abierto. De hecho, una vez aprobado el Plan, se ha diseñado un proceso de decisión cuyos pasos más importantes son los siguientes:
El proceso mencionado será acompañado de una campaña de información a la ciudadanía, que dará cuenta con transparencia de las soluciones y decisiones adoptadas.
El Plan de Residuos de Gipuzkoa fue aprobado en su día (Diciembre de 2002), tanto por los representantes sociales e institucionales y mereció el premio de las instituciones europeas por el proceso de información y participación desarrollado.
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