DF 29/1989 de 9 May. Gipuzkoa (delegación en los ayuntamientos de funciones de calificación e imposición de medidas correctoras en los expedientes de actividades molestas, insalubres, nocivas y peligrosas)

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Decreto Foral 29/1989, de 9 de mayo, de delegación en los Ayuntamientos de las funciones de calificación e imposición de medidas correctoras en los expedientes de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas

La Ley 27/83 de 25 de noviembre, de Relaciones entre las Instituciones Comunes de la Comunidad Autónoma y los Órganos Forales de sus Territorios Históricos, en su artículo 7.c).6 señala que corresponde a éstos la ejecución dentro de su territorio de la legislación de las Instituciones Comunes en la materia concerniente a las facultades de calificación, imposición de medidas correctoras, inspección y sanción en relación con Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas, que puedan establecerse en suelo urbano-residencial, o de aquellas otras que sin establecerse en dicho suelo, por su naturaleza, puedan ubicarse en él.

El Decreto Foral 29/1985, de 5 de marzo, aprobó el acuerdo de la Comisión Mixta de Transferencias Gobierno Vasco-Territorio Histórico de Guipúzcoa, por el que se traspasaban los servicios adscritos a las citadas competencias, asumiendo la Diputación Foral de Guipúzcoa las funciones transferidas en esta materia.

Históricamente, la reglamentación de las actividades industriales, manufactureras o, incluso, del ocio, ha sido competencia municipal. Así, el artículo 590 del Código Civil traducía la falta de preocupación estatal ante unos problemas que comenzaban a adivinarse. Salvando las distancias tanto temporales como de avances técnicos que nos separan desde la redacción del artículo citado del Código Civil, la vigente normativa general sobre la materia está constituida por el Reglamento de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas, de 30 de noviembre de 1961, texto que conlleva una fuerte intervención supramunicipal.

Sin embargo, la capacidad de gestión que han adquirido muchos Municipios, les permite efectuar una acertada aplicación del Reglamento de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas en determinadas actividades, las cuales, ni por razones económicas, sociales y/o de impacto ambiental, sobrepasan el ámbito del término municipal.

Puesto que la Ley de Territorios Históricos, en el ya mencionado artículo 7.c.).6), otorga únicamente a las Instituciones de los Territorios Históricos competencias de ejecución de la legislación de las Instituciones Comunes de la Comunidad Autónoma en materia de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas, el hecho de que sean los Ayuntamientos que dispongan de personal y medios técnicos adecuados los que realicen las funciones de calificación e imposición de medidas correctoras de aquellas actividades que hayan de ubicarse en suelo urbano residencial, sólo puede lograrse a través de la figura de la delegación, prevista en el artículo 27 de la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases de Régimen Local.

En su virtud, a propuesta del Diputado Foral del Departamento de Urbanismo, Arquitectura y Medio Ambiente, previa deliberación del Consejo de Diputados en sesión del día de la fecha,

DISPONGO

Artículo 1

La Diputación Foral de Guipúzcoa podrá delegar, previa consulta al Gobierno Vasco, en aquellos municipios guipuzcoanos que cumplan los requisitos exigidos en el presente Decreto Foral, y siempre que lo soliciten expresamente, el ejercicio de las funciones de calificación e imposición de medidas correctoras de las actividades molestas, insalubres, nocivas y peligrosas que se establezcan en suelo urbano-residencial, o que sin instalarse en dicho suelo puedan, por su naturaleza, ubicarse en el mismo.

Artículo 2

La delegación, caso de que tenga lugar, será respecto de todas y cada una de las actividades que contempla el Decreto 171/85 de 11 de junio, del Gobierno Vasco, excepto las de la Sección 6.ª, referentes a actividades emisoras de radiaciones ionizantes.

Sin embargo, a petición justificada del Alcalde, la Diputación Foral calificará e informará alguna actividad concreta para la que se haya obtenido delegación.

Artículo 3

Serán requisitos para acceder a la delegación de las funciones de calificación e imposición de medidas correctoras, los siguientes:

  • 1) Solicitarlo mediante Acuerdo Plenario del Ayuntamiento.
  • 2) Contar con una población superior a 15.000 habitantes. Excepcionalmente, el Consejo de Diputados, en razón del especial interés del Ayuntamiento en cuestión, que deberá acreditar fehacientemente reunir los demás requisitos exigidos en el presente Decreto Foral, podrá acordar la delegación en Municipios con menor número de habitantes.
  • 3) Disponer de:
    • a) Capacidad técnica en cuanto a medios humanos, que vendrá determinada por el hecho de disponer de técnicos municipales de carácter permanente competentes para informar sobre las referidas actividades en función de la naturaleza de éstas.
    • b) Poseer instrumentos de comprobación precisos para practicar inspecciones sobre las industrias o actividades sujetas a este tipo de licencias.

Artículo 4

El procedimiento de concesión de licencias municipales de apertura de establecimientos será el establecido en el Reglamento de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas de 30 de noviembre de 1961, y demás normativa concordante.

En relación con el procedimiento mencionado en el párrafo anterior, el término «apertura» será entendido en sentido amplio, englobando las modificaciones y ampliaciones, al igual que el de «establecimiento», que debe entenderse como desarrollo de toda actividad, requiera o no establecimiento propiamente dicho.

Todas las resoluciones de los Ayuntamientos concediendo las licencias de instalación, apertura o funcionamiento de aquellas actividades cuya calificación e imposición de medidas correctoras se delegue, serán comunicadas a la Diputación Foral en el plazo de seis días desde su adopción.

Artículo 5

Los municipios interesados en obtener la delegación del ejercicio de las competencias objeto del presente Decreto Foral deberán solicitarlo expresamente a la Diputación Foral, haciendo constar:

  • - Planes de ordenación urbana municipal.
  • - Medios humanos y materiales de carácter permanente para efectuar los informes, comprobaciones o inspecciones precisos en las actividades delegadas.
  • - Certificación del acuerdo del Ayuntamiento Pleno por el que se solicita la delegación.

Artículo 6

El Consejo de Diputados de la Diputación Foral de Guipúzcoa decidirá sobre las peticiones de delegación formuladas, previo informe y a propuesta del titular del Departamento de Urbanismo, Arquitectura y Medio Ambiente y una vez verificados los requisitos exigidos en el presente Decreto Foral.

Dicha resolución determinará el alcance, contenido, condiciones y duración de la delegación, así como el control que se reserve la Diputación Foral.

Artículo 7

La efectividad de la delegación requerirá su aceptación por el municipio interesado y no implicará, en ningún caso, la transferencia de medios personales, materiales o financieros.

Artículo 8

La Diputación Foral de Guipúzcoa mantiene, respecto de las actividades objeto de delegación, todas las competencias que le otorga la legislación vigente, pudiendo dictar las instrucciones y órdenes que considere oportuno, así como recabar información sobre la gestión y formular los requerimientos pertinentes para la subsanación de las deficiencias observadas.

En caso de incumplimiento de las directrices, denegación de informaciones solicitadas o inobservancia de los requerimientos formulados, la Diputación Foral podrá revocar la delegación.

Artículo 9

Se faculta al Diputado Foral de Urbanismo, Arquitectura y Medio Ambiente para dictar, mediante Orden Foral, cuantas normas y actos sean precisos para el desarrollo y ejecución del presente Decreto Foral.